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20 de Junio, 2016
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Escrito por NCID

La primera jornada del V NCID Research Workshop, organizado por el Navarra Center for International Development de la Universidad de Navarra y la Fundación Ramón Areces, se centró en la economía política del desarrollo. Se expusieron investigaciones sobre temas como mujer y política, el uso de móviles para las finanzas y la corrupción y la confianza en las instituciones de los países en vías de desarrollo.

En primer lugar, intervino Sonia Bhalotra, profesora de Economía de la Universidad de Essex (Reino Unido), con la ponencia ‘Las mujeres en la política, participación y preferencias en las políticas públicas’. En ella presentó una investigación que analiza si la representación política de las mujeres en las legislaturas mejora la prestación pública de servicios de salud prenatal y de la infancia en los distritos en los que aquellas son elegidas. El estudio, que utiliza grandes muestras representativas de datos de La India, concluye que un aumento de 10 puntos porcentuales en los resultados de la representación femenina supone una reducción de 2,1 puntos porcentuales en la mortalidad neonatal.

A continuación intervino Pedro Vicente, de la Universidad Nova de Lisboa y Novafrica. Habló de una investigación sobre la introducción del uso del dinero a través de los teléfonos móviles en el Mozambique rural (dinero móvil). Las limitaciones del acceso a las finanzas en África, junto con la reciente expansión del uso de los móviles en el continente, han creado altas expectativas en la introducción de este tipo de servicios en muchos países africanos. El equipo del profesor Vicente desarrolló un experimento de campo que ha demostrado una tendencia a que el dinero móvil sustituya a las alternativas tradicionales de ahorro y envíos de dinero.

Irma Clots-Figueras, investigadora de la Universidad Carlos III de Madrid, fue la tercera ponente de la jornada. Presentó una investigación sobre la confianza en las instituciones y la demanda de la población hacia ellas. El trabajo analiza con datos experimentales esta relación: se llevaron a cabo experimentos en los que las personas se unían a distintos grupos dependiendo de su nivel de fiabilidad y podían elegir el nivel de instituciones que preferían. 

Por la tarde, el primer ponente fue Joseph F. Gomes, investigador del Navarra Center for International Development de la Universidad de Navarra. Compartió los resultados de una investigación en la que ha examinado los ratios de mortalidad materna (MMR) y la brecha entre la esperanza de vida de mujeres y hombres. De acuerdo con aquella, las áreas que tienen más prejuicios por motivos de género poseen niveles más altos de mortalidad materna, ratios más bajos en el descenso de la mortalidad materna y diferenciales de esperanza de vida menos favorables para las mujeres. Asimismo, revela que las sociedades con niveles más altos de desigualdad de género son menos propensas a perseguir resultados sanitarios específicos para la mujer.

Selim Gulesci, de la Universidad Bocconi, ofreció a continuación la ponencia ‘Por el amor de la República. Educación, secularismo y empoderamiento’. Explicó un trabajo cuyo punto de partida fue una nueva ley implementada en 1998 en Turquía, que provocó que los individuos nacidos después de una determinada fecha fueran más propensos a completar al menos ocho años de escolarización, mientras que los que habían nacido antes acudían a la escuela un lustro. Utilizando la Encuesta Demográfica de Salud de Turquía correspondiente a 2008, los investigadores mostraron que la reforma incrementó en un año el periodo de escolarización de las mujeres. En un periodo de diez años, este aumento derivó en que las mujeres reportasen menores niveles de religiosidad, mayor derecho de decisión sobre el matrimonio y mayor consumo en el hogar. Encontraron que estos efectos funcionan a través de distintos canales, dependiendo del entorno familiar de la mujer. De acuerdo con los hallazgos, el paper sugiere que la educación puede empoderar a la mujer en un amplio espectro de una sociedad musulmana.

‘Riesgo de terrorismo y participación política’ fue el tema de la intervención de Hasin Yousaf, investigador predoctoral de la Universidad Carlos III de Madrid. Expuso los resultados de una investigación en la que analizó el caso de los ataques del 11 de septiembre y su efecto en las elecciones presidenciales de EE. UU. en 2004. Sus resultados mostraban que la amenaza del terrorismo puede acercar a los ciudadanos entre sí y aumentar la participación política y alterar parcialmente sus preferencias políticas.

Michele Valsecchi, de la Universidad de Gotemburgo (Suiza), habló sobre ‘La economía política de la corrupción en la burocracia’. El trabajo que presentó identificó los delitos de corrupción entre los burócratas del gobierno local y analizó si su comportamiento corrupto respondía a cambios en los incentivos de los políticos locales que ocupaban el cargo. Con el fin de valorar el efecto de dichos incentivos, el equipo de Valsecchi recogió datos sobre responsables de gobiernos locales en distritos de Indonesia y la variación de su permanencia en el cargo, junto con la existencia de límites en el mandato. Midió la corrupción basándose en un novedoso conjunto de datos sobre casos de delitos. No se encontraron efectos en los burócratas de nivel superior, pero sí un efecto negativo sustancial en los de niveles más bajos.

La jornada se cerró con una conferencia de Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en México. Esta institución mide la pobreza de forma multidimensional -acceso a la educación, sanidad, seguridad social, vivienda digna etc.- y lo hace de manera independiente al Gobierno. Dio cuenta de la situación en México desde 2012, cuando la información que provee el CONEVAL se alinea con los incentivos de los legisladores. Debido a que la medición es multidimensional, se ha dado una coordinación entre los ministerios de Desarrollo Social, de Educación, de Salud, del Trabajo, de Finanzas, Economía y Agricultura, e incluso con el Banco Central, pues todos ellos tienen objetivos concretos para la reducción de la pobreza.